Se conoce como AutoGas o GLP (Gas Licuado del Petróleo) como el carburante alternativo más utilizado a nivel mundial para vehículos de automoción.

Actualmente existen más de 25 millones de vehículos a GLP, de los cuales 15 millones circulan en países de la Unión Europea. En España son cerca de 55.000 vehículos.

La crisis de precios de los años 70 provocó el empuje inicial para el desarrollo de carburantes alternativos de automoción, cuando los países perseguían reducir su dependencia en la importación de crudo. La preocupación sobre la contaminación en grandes ciudades ha puesto presión en los gobiernos para sustituir productos convencionales por otros más limpios. Como resultado los gobiernos quieren carburantes que emitan menos partículas sólidas, causantes de la contaminación ambiental, y menos dióxido de carbono (CO2), y óxidos de nitrógeno (NOx) principales elementos relacionados con gases de efecto invernadero.

El AutoGas se ha establecido en muchos países como el carburante más importante debido a sus inherentes ventajas y los impresionantes beneficios medioambientales, comparado con gasolina, diésel y otros.